Domingo, 13 de septiembre de 2026
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Adiós a un engranaje clave del cuarteto: murió Marcos Farías, el hombre que sostenía bailables desde atrás del escenario

A los 58 años, tras una grave enfermedad, se fue el productor y mánager que durante décadas armó agendas, representó artistas y manejó una radio emblemática de la música popular cordobesa. Su hermano Gustavo confirmó la noticia y el mundo del cuarteto despidió a uno de sus grandes gestores.

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Julia KaplanCultura y espectáculos · 9 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

"Si no hay baile, no hay cuarteto", solía repetir en las interminables reuniones de producción donde se decidían fechas, cachets y rutas de micros. Esa frase, que los más viejos del circuito le atribuyen a Marcos Farías,resume mejor que cualquier currículum quién fue este hombre que murió a los 58 años tras enfrentar una grave enfermedad y cuya partida confirmaron públicamente su hermano Gustavo Farías y un sinfín de mensajes que desde el lunes inundan las redes sociales de la escena tropical cordobesa.

Marcos no era músico, no cantaba ni tocaba un instrumento, pero difícilmente alguien en las últimas tres décadas haya influido tanto en la vida cotidiana del género como él. Era, en los hechos, uno de esos nombres que aparecen en los créditos chiquitos de las revistas del domingo y que, sin embargo, mueven los hilos de una industria entera: la del cuarteto, que en Córdoba no es sólo un estilo musical sino un circuito económico y cultural con bailes,productoras, radios, managers y giras que dan trabajo a miles de familias.

Un heredero que construyó su propio camino

Hijo del productor Emeterio Farías, un referente histórico del género y verdadero arquitecto de varias generaciones de artistas, Marcos supo tomar esa herencia y darle un perfil propio. Desde su productora, Marcos Farías Producciones, se dedicó durante años a armar agendas, organizar giras y representar a figuras que hoy son apellidos conocidos por cualquier vecino de barrio Argüello, Alberdi o San Vicente.

  • Ulises Bueno, uno de los máximos exponentes de la nueva camada, tuvo en Farías un sostén clave para sus presentaciones masivas.
  • La Banda de Carlitos, uno de los grupos más convocantes de los últimos tiempos, contó con su producción en momentos decisivos.
  • Damián Córdoba, Chipote y Q' Lokura figuran entre los proyectos con los que trabajó en distintos momentos, ya sea como representante o como productor ejecutivo.

Además de la producción de shows, Farías fue propietario de Radio Máxima 89.3 FM, una emisora que se ganó un lugar en el dial por su apuesta permanente a la música popular cordobesa y a los artistas del género, y que durante años funcionó como una vidriera permanente para cantantes que muchas veces empezaban su camino con apenas un tema grabado en un estudio del centro.

Un vacío que va más allá de lo artístico

La noticia, confirmada por su hermano Gustavo, se expandió en cuestión de horas y los mensajes de condolencias no tardaron en llegar desde todos los rincones del mundo tropical. Músicos, productores, técnicos y periodistas se volcaron a las redes para despedirlo, y hasta el club General Paz Juniors —institución con la que la familia Farías mantiene una vinculación histórica— publicó un comunicado en el que destacó su figura y su compromiso con la institución.

“La industria del cuarteto no se entiende sin nombres como el de Marcos, que no aparecen en los afiches pero sin los cuales los afiches no llegarían a las paredes.”Productores y allegados del circuito, en redes sociales

Porque el cuarteto, hay que decirlo sin vueltas, es mucho más que un ritmo: es un circuito cultural que mueve bailes los fines de semana en cada pueblo de Córdoba y de buena parte del centro del país, que sostiene radios locales, que llena micros de fans que viajan de una ciudad a otra y que genera un entramado de productores, sonidistas, managers y representantes que, en la mayoría de los casos, trabajan en silencio. Marcos Farías fue, durante años, una de las piezas decisivas de ese engranaje silencioso.

En lo personal, me toca decir que cubrir el circuito de bailes en Córdoba durante años me permitió cruzármelo en más de una madrugada en algún salón del Gran Córdoba, siempre con el teléfono en la mano y la agenda en la cabeza, siempre detrás de un show pero sin que su nombre figurara en la pantalla. Era de esos productores a los que uno les termina agradeciendo no sólo la nota, sino la posibilidad de entender cómo funciona una industria que parece caótica pero que, vista de cerca, tiene reglas muy claras y guardianes muy concretos. Su muerte, a los 58 años y en plena actividad, deja un vacío enorme que los que quedan deberán aprender a llenar. Y a los que les gusten los bailes del sábado a la noche, les recomiendo que la próxima vez que estén en una cabina viendo cómo arrancan Los Palmeras o una banda local, piensen un segundo en toda la gente que estuvo detrás para que esa noche fuera posible. Marcos Farías fue, sin exagerar, uno de esos nombres.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos

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