Viernes, 28 de agosto de 2026
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Andrew Garfield se pone la capucha: la revuelta campesina que pudo inventar a Robin Hood

El director Paul Greengrass lleva a los cines "The Uprising", un drama medieval que se anima a sugerir cómo un levantamiento real de 1381 pudo haber dado forma al arquetipo del forajido más famoso de Inglaterra.

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Julia KaplanCultura y espectáculos · 28 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura
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Yo siempre digo que hay personajes que no pertenecen a un solo país sino a la imaginación colectiva, y Robin Hood es uno de ellos: el arquero que le roba al rico para darle al pobre, el fugitivo que vive en el bosque y le hace frente al sheriff, el outsider con arco y flecha que se convirtió en sinónimo de rebeldía. Por eso me entusiasmó saber que el 30 de octubre llega a los cines "The Uprising", la nueva película de Paul Greengrass, que acaba de incorporar el subtítulo "The Rise of Robin Hood" y propone nada menos que un posible origen del mito, encarnado por Andrew Garfield en un drama de época ambientado en la Inglaterra medieval.

La historia, según el material que tuvimos a mano, arranca de un episodio real y poco transitado por el cine comercial: la Revuelta Campesina de 1381, cuando miles de labradores ingleses se levantaron contra la Corona en uno de los estallidos sociales más violentos de la Edad Media. Greengrass, conocido por convertir hechos reales en relatos de altísima tensión gracias a películas como "Capitán Phillips" o la saga de Jason Bourne, toma ese conflicto como punto de partida y lo cruza con la leyenda para imaginar cómo un arquetipo de forajido pudo haber nacido de una revuelta concreta.

Un personaje que la historia no documentó, pero que la tradición oral sostuvo

Lo que más me interesa de este enfoque es algo que los propios materiales reconocen y que a mí me parece clave: Robin Hood no es una figura histórica confirmada. Es, en realidad, una acumulación de relatos sobre proscritos, fugitivos y salteadores que circularon por la tradición oral durante siglos y que recién mucho después quedaron asociados a un único personaje, siempre ligado al bosque de Sherwood y a la figura del rey Ricardo Corazón de León. Esa zona difusa, entre el dato histórico y la leyenda, es justamente la que Greengrass parece querer explorar, y es la que vuelve a "The Uprising" una propuesta distinta dentro del género.

Andrew Garfield, que viene de papeles tan exigentes como los de "Hacksaw Ridge" o "Tick, Tick... Boom!", quedaría entonces en un rol que dialoga con la leyenda sin que necesariamente lleve el nombre de Robin Hood en pantalla. Lo acompañan Jamie Bell y Stephen Dillane en el reparto principal, dos actores con enorme oficio para el cine de época, lo que refuerza la sensación de que la apuesta va por el lado del drama histórico con densidad y no por la aventura liviana.

Un proyecto que cambió de forma varias veces antes de llegar al cine

  • El desarrollo arrancó hace varios años bajo el título "The Hood", con Benedict Cumberbatch vinculado al proyecto.
  • Luego pasó a llamarse "The Rage", etapa en la que Matthew McConaughey estuvo asociado a la producción.
  • Finalmente adoptó el nombre "The Uprising", y poco antes del estreno se le sumó el subtítulo "The Rise of Robin Hood", que volvió a poner la leyenda en el centro de la conversación.
  • Es la primera vez que Greengrass se interna en el cine medieval, después de una carrera asociada al thriller contemporáneo y a la reconstrucción de hechos reales.

Si me preguntan qué otras versiones del mito me quedaron grabadas, no puedo dejar de pensar en la frescura del Robin Hood de Errol Flynn de 1938, en la reinvención ochentosa con Kevin Costner, en la versión animada y descontracturada de Disney con el zorro y el oso, o en la mirada más oscura y realista que Ridley Scott propuso en 2010 con Russell Crowe, que fue de las más cercanas al tono de época que ahora busca Greengrass. Frente a todas ellas, lo que me parece atractivo de "The Uprising" es justamente lo que el director sabe hacer: contar hechos verdaderos con urgencia de documental, pero esta vez sobre un conflicto medieval y, además, usándolo como puerta de entrada a un mito. Yo, la verdad, ya tengo la fecha del 30 de octubre anotada: me intriga ver cómo se las arregla para hacer convivir en una misma película la revuelta de los campesinos ingleses de 1381 y la primera chispa de un arquero del bosque que, siglos después, sigue siendo sinónimo de resistencia.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos

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