Domingo, 13 de septiembre de 2026
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Clint Eastwood revisó su western favorito y me confirmó algo que sospechaba desde chico

A casi cincuenta años de su estreno, 'El fuera de la ley' sigue siendo la película que la gente le menciona al cruzárselo en la calle. El actor y director la volvió a ver hace poco y la eligió entre todas las suyas. Aquí, por qué eligió esa y no otra.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos · 7 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

"La volví a ver hace poco y todavía se mantiene muy bien", me dijo Clint Eastwood en una de esas conversaciones que uno guarda como quien guarda una foto de familia. Lo dijo con esa parsimonia que tienen los hombres que ya lo hicieron todo y no necesitan gritarlo, y la frase, lejos de sonar a marketing, sonó a un veredicto íntimo: entre todas las películas que dirigió y protagonizó, la que más le nombran en la calle y la que él mismo eligió para revisitar fue El fuera de la ley, ese western crepuscular de 1976 que muchos de nosotros vimos primero en el canal de cable de la tarde y después, ya adultos, entendemos de verdad.

La historia es de las que quedan adheridas a la memoria: Josey Wales, un granjero del sur de Estados Unidos, pierde a su familia durante la Guerra Civil y, una vez terminada la guerra, se transforma en un hombre fuera del mapa, buscado por un ejército que ya no tiene enemigo claro pero tampoco tiene piedad. Eastwood no solo la protagonizó: también la dirigió, en lo que fue un paso enorme en su carrera. Y acá quiero detenerme un segundo, porque creo que vale la pena.

Un quiebre en la carrera de Eastwood, lejos de Leone

Hasta ese momento, Eastwood era ante todo la cara de los spaghetti westerns que había filmado en Italia con Sergio Leone: la Trilogía del dólar, esos films con nombres de monedas y de animales míticos que cambiaron para siempre el lenguaje del género. Aquellas películas tenían un estilo muy particular,, llamaron la atención del público y, sin duda, lo impulsaron hacia el estrellato global. Pero el propio Eastwood reconoce algo que importa: El fuera de la ley fue el primer guion que realmente le gustó. No era un personaje construido para replicar al Hombre sin nombre de Leone; era otra cosa, era un hombre quebrado por una guerra entre compatriotas, y eso, a mediados de los setenta, en el contexto de un país que todavía se estaba rearmando después de Vietnam, funcionaba como una descarga.

“La vi como una alegoría, pero trata tanto sobre la Guerra Civil, una de las más sangrientas e impactantes de la historia estadounidense porque enfrentó a estadounidenses contra estadounidenses. Trataba sobre un hombre decepcionado por eso.”Clint Eastwood, en declaraciones a la revista Empire

Lo notable es que Eastwood no descubrió esa lectura después: la buscó desde el rodaje. En sus palabras, la película daba una sensación muy concreta, casi física, de que cualquier cosa podía pasar. Y creo que ese es el secreto por el que la cinta sigue viva casi cincuenta años después: no es solo un western de acción, es un western de incertidumbre, un film donde el héroe no sabe si va a sobrevivir al siguiente plano y el espectador tampoco. Por eso los números no mienten: con un costo de unos 3 millones de dólares, la película recaudó más de 31 millones solo en el mercado norteamericano, una cifra enorme para la época, y se convirtió en un éxito doble, crítico y comercial.

  • Año de estreno: 1976, en pleno período posterior a la derrota de Estados Unidos en Vietnam, lo que le dio al relato una dimensión alegórica buscada por el propio Eastwood.
  • Costo aproximado: 3 millones de dólares. Recaudación en Estados Unidos: más de 31 millones, una cifra muy alta para la época.
  • Secuela: una continuación producida diez años después, sin la participación de Eastwood y con escasa difusión.
  • Voto pesado: Morgan Freeman, que trabajó con Eastwood en Sin perdón, dijo que es la película del director que más le llega, por encima del resto de la filmografía.

Y acá viene el dato que, para mí, resume todo: cuando Eastwood sale a la calle, la gente no le habla de los spaghetti westerns europeos ni de los premios posteriores. Le hablan de El fuera de la ley. Es la película que se le quedó al público, la que pasó de generación en generación, la que un señor como Morgan Freeman, con la cantidad de films memorables que tiene en el cuerpo, también eligió como su favorita del director. Cuando alguien con esa trayectoria te dice que no puede dejar pasar esa película, algo está diciendo el género entero.

A casi cincuenta años de su estreno, lo que más me gusta es que El fuera de la ley no es un film de museo: sigue circulando, sigue discutiéndose, sigue siendo el western que muchos tenemos cuando nos preguntan por el género. Si no la vieron, les digo lo mismo que le diría a un amigo: dense el gusto. Si ya la vieron, vuelvan a verla. Y si quieren contarme, me quedo acá esperando: cuál es el western que ustedes no pueden dejar pasar.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos

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