Domingo, 13 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Era Hora Noticias

PortadaVida

La cordillera cambia el reloj: Neuquén recalibra sus cruces hacia Chile tras el adelanto horario del país trasandino

Mamuil Malal, Hua Hum, Pino Hachado e Icalma modificaron sus franjas de atención a partir del sábado 5 de septiembre. Hay diferencias según el sentido del cruce y la hora de cierre puede dejar a los viajeros esperando hasta el día siguiente.

CN
Carla NazarSociedad · 7 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Son las siete de la mañana en Junín de los Andes y María Ester ya tiene el termo cargado y la camioneta pronta para partir. Vive a quince kilómetros del paso Mamuil Malal y cada semana cruza a Pucón a hacer compras y a visitar a una hermana que se quedó del otro lado de la cordillera. Esta vez, antes de acomodar los bolsos en el asiento trasero, se quedó mirando el calendario: el sábado 5 de septiembre Chile adelantó una hora sus relojes y, con ese movimiento, se desordenaron las cuentas que ella tenía memorizadas de memoria. «Antes salía tipo seis y pico y ya estaba abriendo la barrera, ahora tengo que pensar otra vez los horarios», me dice mientras acomoda la documentación sobre el volante.

El cambio que trastoca los planes de María Ester —y los de miles de neuquinos y turistas que usan estos corredores— se concreta cada año cuando el país trasandino entra en su horario de verano. Esta temporada, la medianoche del sábado fue la señal para que los relojes chilenos saltaran una hora hacia adelante, y los cuatro pasos internacionales que vinculan a la provincia de Neuquén con Chile ajustaron sus cronogramas en consecuencia. Son, en concreto, Mamuil Malal, Hua Hum, Pino Hachado e Icalma.

Quién atiende cuándo, y por qué no es lo mismo entrar que salir

La diferencia sustancial entre los pasos tiene que ver con el sentido del cruce. Según el detalle que difundió la Jefatura de Gabinete provincial, Mamuil Malal y Hua Hum funcionan con una franja única, válida tanto para egresar de la Argentina como para regresar: atienden de 8 a 19 en ambos lados del mostrador. Es el formato más simple, el que menos sorpresas le depara a quien cruza con la calculadora en la cabeza.

La historia cambia en Pino Hachado y en Icalma, los otros dos corredores del listado. Ahí el egreso hacia Chile se mantiene en la misma ventana de 8 a 19, pero el ingreso a la Argentina se extiende una hora más, hasta las 20. Es decir, el que vuelve puede cruzar un poquito más tarde, aunque no conviene confiarse: si uno llega a la barrera después de la hora de cierre, la espera se estira hasta el día siguiente, con todo lo que eso implica en pleno territorio cordillerano, donde la temperatura cae en picada ni bien se va el sol.

Desde el Ejecutivo provincial recordaron que organizar el recorrido con margen es la mejor manera de evitar disgustos, y lo cierto es que el consejo tiene más sentido del que parece a simple vista: un viaje que arranca tarde puede terminar topando con las barreras cerradas y dejar al viajero varado en la frontera, esperando el amanecer del día siguiente para reintentar el cruce. Eso, en pleno septiembre, significa una noche entera a la intemperie en la montaña.

Por qué Chile cambia la hora y por qué importa acá

La decisión chilena de mover los relojes tiene más de medio siglo de historia y arrancó, curiosamente, como una medida de emergencia. Corría el año 1968 y una sequía severa obligó a racionar la energía eléctrica en el país trasandino. Para alivianar el consumo en las horas pico, se resolvió adelantar los relojes y aprovechar mejor la luz natural. La medida funcionó, se sostuvo en el tiempo y hoy es parte del calendario oficial: rige cada año entre octubre y marzo, con la excepción de algunas zonas del extremo sur y del extremo norte, donde las condiciones de luminosidad son muy distintas.

Lo que ocurre del lado neuquino es el correlato directo de esa política: cuando Chile se mueve, las aduanas se mueven con él, porque de lo contrario los pasos funcionarían con dos relojes distintos, generando un caos operativo difícil de manejar. Por eso el ajuste llega de manera simultánea, sin solución de continuidad, apenas entra en vigencia el horario de verano en el vecino.

Para quienes planean excursiones de fin de semana o viajes más largos, la recomendación práctica es doble: por un lado, revisar los horarios vigentes en cada paso antes de salir, porque no todos atienden del mismo modo ni en el mismo rango horario; por el otro, chequear el estado de las rutas, ya que en esta época del año la nieve y el hielo suelen complicar los tramos de alta montaña, sobre todo del lado argentino, donde el clima puede cambiar en cuestión de minutos.

María Ester, mientras tanto, ya arrancó la camioneta y tomó la ruta hacia Mamuil Malal. Antes de llegar a la barrera va a tener que repasar dos veces los papeles y, sobre todo, mirar el reloj con más cuidado que de costumbre. «Una hora parece nada», reflexiona mientras la cordillera se va agrandando en el parabrisas, «pero cuando estás arriba, en la frontera, una hora es la diferencia entre cruzar o dormir en el auto». Ella, que conoce el camino como la palma de su mano, sabe que este septiembre el reloj juega una partida distinta.

CN
Carla NazarSociedad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo