Morosidad juvenil: las mujeres menores de 25 años concentran la mayor tasa de incumplimiento financiero del país
Un informe del Centro de Estudios de la Ciudad muestra que casi cuatro de cada diez deudoras de ese segmento están en mora, con una tasa que duplica el promedio nacional. La deuda promedio del grupo ronda los $987.660, aunque en algunos distritos bonaerenses supera los $3 millones.

El periodista Rodrigo Iriarte, editor de la sección Economía, accedió a los datos del Mapa de la Deuda elaborado por el Centro de Estudios de la Ciudad y reconstruyó un cuadro que pone el foco en un segmento específico del sistema financiero argentino. Según el informe, que toma como referencia la información publicada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a julio de 2025, las mujeres de hasta 25 años son el grupo etario con mayor tasa de morosidad del país: 38,25% a nivel nacional, más del doble del promedio general de 17,94%.
El dato, en perspectiva
El universo analizado comprende 784.172 mujeres de esa franja etaria con deudas activas en entidades financieras. De ese total, 311.087 registran atrasos en sus pagos. La deuda promedio del grupo en conjunto alcanza los $1.020.000, mientras que entre quienes están en mora ese monto desciende a $987.660, una señal que los analistas del Centro de Estudios de la Ciudad interpretan como indicio de que las deudas más chicas son también las más difíciles de sostener mes a mes.
Al comparar con el mismo mes del año anterior, se observa que la tasa de morosidad de las mujeres menores de 25 años se incrementó de manera sostenida durante los últimos doce meses, en un contexto de inflación todavía elevada y de encarecimiento del costo de financiamiento. Los hombres de la misma franja etaria presentan una situación similar aunque algo más contenida: su tasa nacional de incumplimiento llega al 37,1%, apenas por debajo de la femenina. En segmentos etarios superiores, en tanto, los porcentajes caen de forma significativa y se ubican en niveles cercanos al promedio general del sistema.
Radiografía provincial y bonaerense
El informe desagrega la información por distrito y arroja marcadas diferencias regionales. San Luis lidera el ranking con una tasa de morosidad del 46,35%, seguida por Chaco (43,73%) y Catamarca (42,83%). También superan la media nacional San Juan (42,29%), La Rioja y Corrientes (41,94% en cada caso), Santa Cruz (41,67%), la provincia de Buenos Aires (40,47%) y Chubut (39,95%). En el extremo opuesto aparecen Neuquén, con la tasa más baja del país (30,03%), y La Pampa, que la sigue con 31,65%.
- Pila: 65,18% de morosidad y deuda promedio de $1.750.000.
- General Lavalle: 63,53%.
- Castelli: 62,06%, con deuda en mora promedio de $3.380.000, el monto más alto relevado en el segmento.
- En el resto de los partidos del conurbano y del interior bonaerense las tasas se ubican por debajo del 40%, aunque por encima del promedio nacional.
Peso relativo en el sistema
En términos agregados, la deuda en mora de las 311.087 mujeres menores de 25 años suma $307.248 millones. Esa cifra representa apenas el 1,78% de la mora total del sistema financiero argentino, que en julio de 2025 alcanzó los $17,23 billones según los registros del BCRA. El contraste es elocuente: se trata de un segmento con alta incidencia relativa dentro de su propio universo, pero con un peso acotado en el stock total de incumplimientos.
Desde el Centro de Estudios de la Ciudad remarcaron que la lectura del fenómeno requiere contemplar el cruce entre nivel de ingresos, tipo de producto contratado y ubicación geográfica. El informe también incorporó un análisis de la consultora Econviews que, según supo este medio, examina la composición de la cartera morosa por tipo de obligación (tarjetas de crédito, préstamos personales y descubiertos en cuenta corriente, entre otras). Esa desagregación, que el reporte promete difundir en las próximas semanas, permitirá identificar con mayor precisión qué productos concentran los atrasos dentro de este segmento.
Para los analistas consultados por Rodrigo Iriarte, el cuadro de situación plantea un desafío doble. Por un lado, las entidades financieras deberán calibrar (es decir, ajustar con mayor precisión) sus políticas de admisión y seguimiento de deudores jóvenes, un segmento que creció en los últimos años pero que muestra mayor fragilidad frente a shocks macroeconómicos. Por el otro, los reguladores seguirán de cerca la evolución de la mora juvenil, un indicador que, como recordó el propio Centro de Estudios de la Ciudad, suele anticipar los movimientos del indicador general. El mercado, en tanto, espera que los próximos reportes del BCRA permitan confirmar si la tendencia se modera o si, por el contrario, se profundiza en los próximos meses.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

El riesgo país aceleró la caída y perforó el piso de los 700 puntos por primera vez en seis años

La fuga de dólares por turismo en un año superó los ingresos de Vaca Muerta

Celulares: cuánto valen en Chile y cuánto saldrán en Argentina tras los cambios
