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Ridley Scott vuelve al asiento del piloto de Alien y pone el ojo sobre David, el androide que nunca terminó de contar su historia

El director de la película original anunció que reescribe el guion de la próxima entrega, deja de lado a Romulus 2 y apuesta por retomar el arco del personaje de Michael Fassbender a partir de Alien: Covenant

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos · 31 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura

"En el espacio, nadie puede oírte gritar" fue durante mucho tiempo más que una frase de marketing: era casi una declaración de principios, una manera de decirle al espectador que lo que iba a ver en pantalla iba a dolerle en silencio, en la oscuridad de una sala, sin la red de seguridad que ofrece un grito. Ridley Scott construyó aquella promesa en 1979, cuando un puñado de actores y un monstruo diseñado por H.R. Giger convirtieron a la Nostromo en la nave más recordada del cine de terror y, de paso, fundaron una franquicia que lleva más de cuatro décadas esquivando el olvido con resultados muy dispares. Ahora, a los 87 años, Scott decidió volver a sentarse en el asiento del piloto de una saga que él mismo inventó y que, según sus propias palabras, necesita ayuda.

La confirmación llegó en una entrevista con el medio francés AlloCiné y no tardó en recorrer el mundo como una de esas noticias que obligan a los fans a reordenar la biblioteca de sus expectativas. "Estoy reescribiendo la nueva película de Alien. De hecho, de repente vuelvo a estar involucrado", dijo Scott, y agregó una valoración que sonó tan distante como elocuente: "La que salió el año pasado fue... bueno, está bien. Creo que necesita algo de ayuda, así que estoy de vuelta." La película a la que se refería es Alien: Romulus, el estreno de 2024 dirigido por Fede Álvarez, que en su momento fue celebrado como un regreso digno de la saga.

Adiós a Romulus 2, hola a David

La decisión de Scott tiene consecuencias concretas sobre el mapa de la franquicia. Rodo Sayagues, colaborador habitual de Álvarez, iba a ponerse al frente de Alien: Romulus 2 como guionista y director, pero ese proyecto queda ahora al margen del plan. En su lugar, el británico propone algo que muchos seguidores venían pidiendo desde 2017: retomar el hilo narrativo de Alien: Covenant, la entrega que cerró sin resolver el arco del androide David, interpretado por Michael Fassbender.

“Ya tengo una idea para la próxima Alien. Hicimos Prometheus y luego Alien: Covenant. Así que voy a retomar la historia donde la dejamos en Alien: Covenant. El personaje de Michael Fassbender, básicamente, se cree ahora que es Ozymandias.”Ridley Scott, en entrevista con AlloCiné

La referencia a Ozymandias no es casual. Es el poema de Percy Bysshe Shelley sobre una estatua derrumbada en el desierto, una reflexión sobre el poder que se cree eterno y termina siendo polvo. David, el androide creado por Peter Weyland en Prometheus (2012), ya cargaba con esa megalomanía fría y mesiánica en Covenant: se autopercibía como una suerte de dios creador de su propia especie xenomorfa. Retomar ese personaje implica volver sobre preguntas filosóficas que la franquicia abandonó a favor del puro terror atmosférico.

  • Alien (1979), de Ridley Scott, sentó las bases del terror espacial con Sigourney Weaver como Ripley y el diseño icónico de H.R. Giger.
  • Aliens (1986), de James Cameron, convirtió la saga en blockbuster de acción sin perder a su protagonista.
  • Alien 3 (1992) y Alien Resurrection (1997), de David Fincher y Jean-Pierre Jeunet, cerraron el ciclo original con resultados discutidos.
  • Prometheus (2012) y Alien: Covenant (2017), ambas de Scott, exploraron el origen de la criatura y de la humanidad con tono filosófico.
  • Alien: Romulus (2024), de Fede Álvarez, propuso un regreso al terror de la primera entrega con un elenco joven.

Un giro con timing sospechoso

Lo que más llamó la atención de los seguidores fue la velocidad del viraje. Cuando Romulus se estrenó en 2024, Scott felicitó públicamente a Álvarez con palabras elogiosas. Un año después, el mismo director admite que la película necesita ayuda y se reinstala en el centro creativo de la saga. No hay mala fe necesariamente en ese recorrido: los cineastas cambian de opinión, los estudios reacomodan prioridades y la historia del cine está llena de autores que critican sus propias obras al día siguiente de defenderlas. Pero en unHollywood cada vez más consciente del valor de las marcas, este regreso de Scott también puede leerse como una operación de control creativo sobre un universo que él considera propio.

Si me preguntan a mí, lo que más me entusiasma de esta noticia no es la promesa de más criaturas en pasillos oscuros, sino la posibilidad de cerrar, de una vez, la pregunta que David dejó abierta en Covenant. Fassbender construyó a ese androide como una mezcla inquietante de Hamlet y Doctor Frankenstein, alguien que duda y crea y destruye con la misma elegancia. Verlo de nuevo en pantalla, con un Scott que sabe filmar la solemnidad del mal como pocos, es una oportunidad que la franquicia no debería desperdiciar. Mientras tanto, me quedo revisando Alien: Covenant con otros ojos, atenta a los detalles que hoy se transforman en pistas de lo que viene.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos

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