Viernes, 18 de septiembre de 2026
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Seis espectadores, un ataúd desierto y la sonrisa de un productor que igual ganó: la leyenda de «Zyzzyx Road»

Protagonizada por Katherine Heigl y Tom Sizemore, la película de John Penney se exhibió en un solo cine de Dallas en 2006, recaudó 30 dólares en una semana y terminó vendiéndose en 23 países. Una rareza del cine independiente que, cuatro décadas después de aquel estreno en penumbras, sigue dando que hablar.

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Julia KaplanCultura y espectáculos · 18 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

«Enterramos el cuerpo en la carretera y, cuando volvimos a buscarlo, ya no estaba.» Esa línea, casi susurrada por uno de los protagonistas, resume el motor de «Zyzzyx Road», el thriller que John Penney escribió, produjo y dirigió en el verano de 2005, en apenas veinte días de rodaje por el desierto de Mojave, y que se convirtió, casi sin quererlo, en una de las anécdotas más citadas de la historia reciente del cine independiente estadounidense. A mí, cada vez que la cuento, me sigue pareciendo una de esas paradojas que solo Hollywood —o su frontera más artesanal— es capaz de fabricar.

Una pareja, un crimen y un cadáver que se esfuma

La trama es deliberadamente austera: una pareja joven decide matar al exnovio de ella y deshacerse del cuerpo en una carretera perdida del desierto de Nevada, cerca de Las Vegas. Lo que empieza como un plan meticuloso se transforma en pesadilla cuando regresan al lugar y descubren que el ataúd ya no está. A partir de ahí, la película se interna en el género del thriller psicológico con economía de recursos, y se sostiene sobre tres nombres que, en aquel 2005, estaban en momentos muy distintos de sus carreras.

Leo Grillo, productor y estrella de la película, comparte elenco con Katherine Heigl y Tom Sizemore. Heigl aceptó el papel después de que Thora Birch lo rechazara, cuando ya había filmado el piloto de «Anatomía de Grey», la serie que meses después la convertiría en una de las caras más conocidas de la televisión mundial. Sizemore, por su parte, llegaba con un currículum pesado —«Rescatando al soldado Ryan», «Heat», «La delgada línea roja»— y con una reputación de actor intenso que aquí aprovecha cada plano. Penney, en tanto, era un guionista con experiencia que había trabajado con realizadores como Brian Yuzna y Joey Travolta, y «Zyzzyx Road» fue su bautismo como director de su propio material.

El estreno más pequeño de la historia moderna

Lo que volvió legendaria a la película no fue su trama, sino su estreno en salas. Grillo tenía un objetivo claro: generar ingresos en el mercado internacional para financiar futuros proyectos cinematográficos vinculados con animales, su otra pasión. Para acceder a esos circuitos, la película necesitaba, técnicamente, haber sido exhibida en Estados Unidos. Y así se diseñó la operación: una corrida limitada, discreta, casi experimental, en una sola sala.

  • El 25 de febrero de 2006 se levantó el telón en el Highland Park Village Theater de Dallas.
  • La sala fue alquilada por 1.000 dólares para una función diaria al mediodía, durante una semana.
  • Las entradas se vendían a cinco dólares cada una.
  • Entre el 25 de febrero y el 2 de marzo pasaron por la sala exactamente seis espectadores.
  • La recaudación oficial fue de 30 dólares.
  • Grillo les devolvió el dinero de las entradas a la maquilladora Sheila Moore y a su amiga, con lo que la caja quedó en 20 dólares.

El negocio estaba afuera, no en Dallas

La paradoja se completa con los números internacionales. Aquella exhibición mínima en Dallas fue, en realidad, la llave para abrir otra puerta mucho más rentable: los derechos de distribución internacional para DVD, que terminaron sumando unos 368.000 dólares repartidos en 23 países. En términos absolutos, no es una cifra sideral, pero comparada con los 30 dólares que pagó el público tejano, el contraste se vuelve casi irónico, y por eso la historia sigue dando vueltas en libros, podcasts y listas de «récords insólitos» del cine.

“«Hicimos todo al revés: estrenamos en Estados Unidos para poder venderla afuera, y la estrategia funcionó.»”Leo Grillo, productor y protagonista

Si me piden una lectura personal, les digo esto: «Zyzzyx Road» me interesa menos por su guion —que es correcto, eficaz, sin estridencias— y más por lo que cuenta alrededor. Es la radiografía de un modelo productivo en el que un estreno paupérrimo no es un fracaso sino un trámite, y en el que la lógica de los mercados internacionales puede invertir el sentido común de Hollywood. En un país donde todo se mide por la taquilla del primer fin de semana, esta película es un recordatorio de que, a veces, los negocios serios se cierran en oficinas de exportación y no en las salas de cine.

Mi recomendación, si les picó la curiosidad, es buscarla sin expectativas blockbuster: vean «Zyzzyx Road» como lo que es, un thriller de bajo presupuesto con dos caras conocidas y una premisa que se sostiene, y dense el gusto de googlear, después, la historia de su estreno. Se van a sorprender, como me sigo sorprendiendo yo cada vez que la recomiendo. Y si alguien les pregunta por qué perder el tiempo con una película que debutó con seis espectadores en una sala de Dallas, ya tienen la respuesta: porque detrás de esos 30 dólares hay 368.000 que llegaron desde 23 países, y una idea muy clara de cómo se mueve el cine cuando se mueve por afuera de los focos.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos

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