Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Era Hora Noticias

Era Hora Noticias

Portada — Vida —

Bajar de peso no es solo cuestión de voluntad: por qué la contención emocional cambia los resultados de cualquier tratamiento

El hambre no se explica solo con lo que se come. Genética, estrés, cansancio y entorno configuran una relación con la comida que los abordajes tradicionales suelen dejar afuera. La OMS pide integrar lo psicológico en cualquier plan.

CN
Carla NazarSociedad · · 2 min de lectura
Bajar de peso no es solo cuestión de voluntad: por qué la contención emocional cambia los resultados de cualquier tratamiento

En el consultorio de María, en un centro de salud del conurbano bonaerense, aparece cada lunes una paciente que repite la misma queja: "Cumplo toda la semana y el fin de semana se cae todo". Tiene 48 años, dos hijos, trabaja en negro como cuidadora y duerme cinco horas por noche. Cada vez que arranca un régimen nuevo, lo abandona antes del mes. Su médica de cabecera acaba de pedirle un turno con psicología antes de probar con otro plan alimentario. La escena, chiquita, sintetiza lo que la literatura científica viene repitiendo desde hace años: bajar de peso no es un problema de fuerza de voluntad ni de información nutricional mal aprendida, y los tratamientos que lo tratan como si lo fuera suelen fracasar.

Lo que dice la evidencia

La Organización Mundial de la Salud define a la obesidad como el resultado de una interacción entre la susceptibilidad biológica de cada persona y las influencias ambientales y psicosociales que recibe. Por eso el organismo recomienda, desde hace tiempo, una atención multimodal que combine intervenciones conductuales, nutricionales, psicológicas y médicas, ajustada a la realidad de cada paciente.

A esa recomendación se suma un metaanálisis que revisó 37 estudios, 21 de los cuales eran ensayos clínicos aleatorizados, y concluyó que las intervenciones psicológicas obtienen mejores resultados en el manejo del peso que los abordajes mínimos o habituales. La terapia de aceptación y compromiso fue la que presentó la evidencia más consistente de eficacia en el seguimiento posterior a los 18 meses, según el trabajo publicado en Obesity Reviews.

Para María, como para miles de personas en la misma situación, la diferencia la marca algo tan simple como aprender a mirarse sin castigarse. Cuando alguien se sale del plan previsto y reacciona con dureza, la sensación de haber perdido el control suele derivar en un episodio de comer desinhibido. Si, en cambio, aparece una respuesta más flexible, el traspié se lee como lo que es: un traspié, y no el final del proceso.

Factores que pesan tanto como lo que se come

  • Genética: ciertas variantes influyen en los mecanismos cerebrales que regulan el hambre y la saciedad, y otras en el metabolismo, es decir, en la forma en que el cuerpo usa y almacena energía.
  • Descanso: dormir poco altera las hormonas que regulan el apetito y la saciedad, y reduce la capacidad de sostener decisiones vinculadas con la alimentación.
  • Estrés y estado de ánimo: condicionan la elección de alimentos y la constancia con los cambios de hábito a largo plazo.
  • Entorno alimentario: la disponibilidad de ciertos productos y los hábitos del grupo familiar o laboral moldean lo que efectivamente se come, más allá del plan escrito en un papel.

La voz de los especialistas

La Sociedad Europea de Cardiología planteó que el tratamiento de la obesidad exige un abordaje prolongado que combine alimentación, actividad física y aspectos psicológicos, orientado a cada persona y desarr...

CN
Carla NazarSociedad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo