Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Era Hora Noticias

Era Hora Noticias

Portada — Turismo —

El Carqueque: 82 kilómetros de huella sin asfalto que conectan Malargüe con la cordillera y acortan 70 la travesía hacia el Planchón

Sin número de ruta, sin señalización convencional y sin estaciones de servicio, el camino atraviesa los Castillos de Pincheira, trepa hasta cerca de 2.800 metros y se abre paso entre nieve, barro y puestos ganaderos en el sur mendocino.

AL
Ana Laura QuinteroAmbiente y energía · · 3 min de lectura
El Carqueque: 82 kilómetros de huella sin asfalto que conectan Malargüe con la cordillera y acortan 70 la travesía hacia el Planchón

En el extremo sur de la provincia de Mendoza existe un trazado de 82,8 kilómetros que figura en papeles oficiales como Camino El Carqueque o circuito Castillos de Pincheira/Carqueque, pero que no tiene número de ruta asignado ni la cartelería típica de los caminos turísticos convencionales: la huella nace en Malargüe y muere en la Ruta Provincial 226, en Valle Noble, luego de sortear quebradas, puestos ganaderos, nieve estacional y barro persistente, con una altura máxima que ronda los 2.800 metros en el Portezuelo del Carqueque.

El recorrido comienza en la ciudad de Malargüe y avanza hacia el oeste. A menos de 30 kilómetros aparece la primera parada de referencia: los Castillos de Pincheira, un conjunto de torres, murallas y agujas de aspecto monumental que la erosión de materiales sedimentarios y volcánicos fue esculpiendo durante siglos y que hoy integra una reserva natural orientada, entre otros fines, a proteger la cuenca alta del río Malargüe, la única cuenca endorreica de Mendoza, cuyas aguas no llegan al mar sino que se vinculan con la laguna de Llancanelo, uno de los grandes humedales del sur provincial.

¿Quiénes les dieron nombre a los castillos?

La denominación del paraje remite a los hermanos Pincheira, una banda armada que operó entre Chile y la Argentina en las guerras posteriores a la Independencia. Antonio, Santos, Pablo y José Antonio Pincheira llegaron a comandar varios cientos de hombres y utilizaron estos territorios como zona de refugio y vigilancia. La organización fue desarticulada en 1832 por fuerzas chilenas al mando del general Manuel Bulnes.

¿Qué se necesita saber antes de enfrentar el trazado?

  • No tiene asfalto ni señalización convencional de camino turístico en todo su desarrollo.
  • No existen estaciones de servicio a lo largo del recorrido, por lo que la autonomía del vehículo y el cálculo de combustible deben resolverse antes de salir de Malargüe.
  • El clima puede cambiar de manera abrupta: es frecuente encontrar sol en la ciudad y nieve en el paso, piso firme en una curva y barro a pocos cientos de metros.
  • En el tramo alto, cerca del Portezuelo del Carqueque, la altura se aproxima a los 2.800 metros, con los cuidados habituales que implica circular a esa cota.
  • El recorrido atraviesa una zona con actividad ganadera y áreas de vera que pueden presentar animales sueltos o movimientos de tropas.
  • El camino no cuenta con cartelería turística sistemática, lo que obliga a planificar con mapas actualizados y, preferentemente, con guía o experiencia previa en huellas de montaña.

¿Qué se gana y qué se pierde al elegir esta huella?

Si se completa el trazado, el descenso conduce al Puente Amarillo, donde la huella desemboca en la Ruta Provincial 226. Desde ese cruce se puede seguir hacia Valle Noble, El Azufre y el Paso Internacional Planchón-Vergara, o girar hacia Las Loicas y retomar la Ruta Nacional 145. Comparado con el circuito habitual, el Carqueque acorta en unos 70 kilómetros la vinculación entre Malargüe y ese sector cordillerano, un ahorro relevante para quienes buscan atravesar la zona sin dar el gran rodeo por rutas pavimentadas.

A cambio, el viajero asume una travesía con exigencia técnica real y un paisaje cambiante que combina formaciones geológicas únicas, pasos altos expuestos, puestos de invernada y la presencia cercana de la reserva que protege la cuenca del Malargüe, con todo lo que eso implica en términos de cuidado ambiental. Para una región que promociona su turismo de naturaleza y de frontera, lo que falta definir con precisión oficial es algo básico: la condición actual de la huella, su estado después de cada temporada de nieve y lluvia, los puntos críticos donde el barro o la piedra suelta suelen cortar el paso, y un esquema mínimo de señalización e información que permita a un conductor informado tomar el camino sin depender del boca a boca.

AL
Ana Laura QuinteroAmbiente y energía

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo