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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El IPIM aceleró al 3,4 por ciento en septiembre y el petróleo crudo aportó casi la mitad de la suba

El INDEC difundió tres indicadores mayoristas con avance mensual de entre 3,2 y 3,8 por ciento, todos empujados por energía y productos primarios. Los importados actuaron como contención y alimentos y bebidas moderó su ritmo hasta 1,7 por ciento.

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Rodrigo IriarteEconomía · · 5 min de lectura
El IPIM aceleró al 3,4 por ciento en septiembre y el petróleo crudo aportó casi la mitad de la suba

Rodrigo Iriarte, Economía — El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró en septiembre una suba de 3,2 por ciento respecto de agosto, lo que configuró una aceleración en relación con el comportamiento observado en los meses previos. Con ese guarismo, el indicador acumula un incremento de 22,8 por ciento en los primeros nueve meses del año y alcanza una variación interanual de 29,2 por ciento, de acuerdo con el informe oficial difundido este martes por la entidad que preside Marco Lavagna.

El dato resulta especialmente significativo si se lo compara con el mismo mes del año anterior: en septiembre de 2025, el IPIM había marcado un avance mensual sustancialmente menor, en un contexto de mayor estabilidad relativa del tipo de cambio y de los precios internacionales de la energía. La aceleración de 2026, según puede inferirse de la composición informada por el INDEC, responde a un reacomodamiento de los valores relativos de los productos básicos que integran la canasta mayorista.

Petróleo crudo y gas, el factor dominante

Dentro de los productos de origen nacional —que en conjunto avanzaron 3,4 por ciento en el mes—, el rubro petróleo crudo y gas fue el de mayor incidencia: trepó 15 por ciento en septiembre y aportó 1,43 puntos porcentuales al resultado final del IPIM, lo que equivale a cerca del 45 por ciento de la suba mensual del indicador general. Un escalón por debajo se ubicaron los productos agropecuarios, con un incremento de 2,6 por ciento, y los productos refinados del petróleo, que ajustaron 2,2 por ciento.

El componente de alimentos y bebidas, que posee el mayor peso dentro de la estructura del índice, registró una variación de 1,7 por ciento en el mes. Se trata de una suba inferior al promedio del IPIM, pero que mantiene la trayectoria ascendente de los últimos meses y que, dada su ponderación, suele trasladarse con cierto desfasaje a los precios que pagan los consumidores finales en góndola.

Los importados amortiguaron el índice general

Mientras los productos nacionales lideraron las subas, los productos importados apenas se movieron 0,4 por ciento en septiembre y actuaron como contención sobre el indicador agregado. La brecha entre nacionales (3,4 por ciento) e importados (0,4 por ciento) refleja, en parte, la dinámica cambiaria reciente y el comportamiento de los precios internacionales de los bienes manufacturados externos, que mostraron mayor estabilidad relativa frente a las presiones internas vinculadas al sector energético.

  • IPIM: +3,2 por ciento mensual; +22,8 por ciento en lo que va del año; +29,2 por ciento interanual.
  • Petróleo crudo y gas: +15 por ciento en el mes; aportó 1,43 puntos al índice general.
  • Alimentos y bebidas: +1,7 por ciento mensual.
  • Productos importados: +0,4 por ciento mensual; actuaron como freno.

IPIB e IPP, las otras lecturas del INDEC

En el mismo comunicado, el INDEC publicó el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que descuenta el efecto de los impuestos sobre los productos. Este indicador marcó un incremento de 3,4 por ciento en septiembre, con los productos nacionales creciendo 3,7 por ciento y los importados, 0,3 por ciento. En los últimos doce meses, el IPIB acumula una suba de 28,1 por ciento, es decir, algo por debajo del IPIM, lo que da a entender que la carga tributaria contribuyó a empujar al indicador general hacia arriba.

Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide exclusivamente la producción local sin impuestos ni bienes importados, anotó una suba de 3,8 por ciento en el mismo mes. El salto de los productos primarios, que escalaron 7,9 por ciento, fue el factor determinante de ese resultado; en tanto, los bienes manufacturados y la energía eléctrica avanzaron 2,1 por ciento. El IPP suele considerarse una señal más limpia del pulso de los costos de producción, dado que no incluye ni la presión tributaria ni la competencia de bienes del exterior.

Construcción: 1,5 por ciento mensual y 31,3 por ciento interanual

En otro informe difundido en la misma jornada, el INDEC informó que el costo de la construcción subió 1,5 por ciento en septiembre frente a agosto y acumuló 31,3 por ciento en términos interanuales, una cifra que se ubica por encima de la inflación mayorista general y que, comparada con el mismo mes del año anterior, muestra una aceleración considerable. Los materiales avanzaron 1,3 por ciento, la mano de obra 1,6 por ciento y los gastos generales 1,5 por ciento. En este último capítulo incidieron las actualizaciones tarifarias de electricidad y gas, un recordatorio de que la energía sigue siendo un vector de presión sobre los costos sectoriales.

En el plano interpretativo, cabe recordar que los precios mayoristas suelen anticipar la dirección de los precios al consumidor (es decir, los valores que efectivamente pagan los hogares en supermercados, estaciones de servicio y servicios públicos) con algunas semanas de desfasaje. La evolución del sector energético y del rubro alimentos y bebidas son los dos componentes con mayor peso directo en el presupuesto de los hogares, por lo que su desempeño resulta clave para anticipar la dinámica del IPC (Índice de Precios al Consumidor) de octubre y noviembre.

Qué espera el mercado

Analistas consultados por distintas mesas de dinero coinciden en que, de cara al cierre de 2026, el mercado espera que la inflación mayorista mantenga un piso elevado mientras continúen los ajustes en los precios relativos del sector energético y de los productos primarios. A la vez, la contención que vienen ejerciendo los bienes importados podría moderarse si se profundiza la suba del tipo de cambio, lo que constituye la principal variable de riesgo para los próximos meses. En ese sentido, los próximos datos de actividad y de comercio exterior, junto con la evolución del tipo de cambio y de las tarifas de servicios públicos, serán las señales que el mercado seguirá con mayor atención para calibrar el sendero de precios de aquí a fin de año.

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