El trabajo por cuenta propia sin registro paga la mitad y ocupa a uno de cada cuatro asalariados argentinos
Datos del CIAS y la Encuesta Permanente de Hogares marcan una brecha de 2,5 veces entre el ingreso medio de los cuentapropistas informales y el de los formales. Comercio, construcción y servicios personales concentran dos tercios de esas ocupaciones.

En el primer trimestre de 2026, el ingreso promedio de los trabajadores por cuenta propia que no están registrados alcanzó los $541.000 mensuales, mientras que la mediana se ubicó en $400.000: la mitad de ese universo cobró hasta ese monto o menos, según los registros relevados por el Instituto Universitario CIAS. La diferencia con los trabajadores formales es categórica: los independientes inscriptos percibieron un promedio de $1.391.000, es decir 2,57 veces más que sus pares sin registro, y el conjunto de las personas ocupadas se ubicó en una media de $1.104.000.
La disparidad también se refleja en el pago por hora. Mientras los cuentapropistas informales cobraron en promedio $4.435 por hora trabajada, los formales llegaron a $9.154, prácticamente el doble. A esa brecha se suma otra vinculada con la intensidad de la actividad: los primeros dedicaron 30,5 horas semanales a su tarea, contra 38 horas de los segundos. Además, el 29 por ciento de los independientes no registrados manifestó que tenía menos horas de trabajo de las que deseaba, lo que configura un cuadro de subutilización además de informalidad.
¿Cuántos ganan por debajo de la canasta básica?
El 55 por ciento de los cuentapropistas informales obtuvo ingresos inferiores al valor de una canasta básica para un adulto, una referencia que sintetiza el piso de subsistencia. Se trata de un porcentaje que da cuenta de la fragilidad estructural del segmento y que se retroalimenta con otras condiciones relevadas por el CIAS: el 76 por ciento no cuenta con un local propio y el 22 por ciento carece tanto de local como de máquinas y vehículo para desarrollar su actividad. La descripción corresponde a un esquema de trabajo de bajos recursos, con escasa capitalización y pocas posibilidades de escalar productividad.
“Estamos frente a un cuentapropismo de necesidad, asociado a la búsqueda de ingresos más que a una decisión autónoma de inserción laboral.”Santiago Poy, vicerrector del Instituto Universitario CIAS
¿En qué rubros se concentra el trabajo por cuenta propia?
- Comercio: unas 635.000 personas, el 30 por ciento del total, desde almacenes y kioscos hasta puestos de feria y ventas por internet.
- Construcción de pequeña escala: alrededor de 402.000 personas, el 19 por ciento, en tareas como arreglos, refacciones y changas en viviendas.
- Servicios personales: cerca de 354.000 trabajadores, el 17 por ciento, en peluquería, jardinería, estética y cuidado de personas.
- Reparaciones, producción artesanal, transporte de pasajeros y preparación de comida, que completan el resto de las ramas con presencia significativa.
En el segundo trimestre de 2026, el conjunto de los trabajadores independientes llegó al 25,5 por ciento de los ocupados, 1,8 puntos porcentuales más que un año atrás, un incremento equivalente a unas 307.000 personas. La fotografía que dejan los registros oficiales es la de un mercado laboral que recurre crecientemente al trabajo por cuenta propia como estrategia de subsistencia, con ingresos que, en la mitad de los casos, no llegan a cubrir la canasta básica. Falta, en ese marco, discutir con seriedad los mecanismos de protección social y de formalización que permitan revertir la brecha de ingresos entre los ocupados registrados y los que sostienen su actividad sin ningún tipo de cobertura.
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