Pymes industriales de Buenos Aires reparten el aguinaldo en cuotas y estiran pagos a proveedores para sostener el empleo
La baja del consumo dejó a numerosas fábricas bonaerenses con ingresos insuficientes para cubrir sueldos, impuestos y créditos en tiempo y forma. Las empresas fraccionan el medio aguinaldo, extienden plazos con proveedores y revisan cada gasto antes que recurrir a despidos, en un contexto donde Ingresos Brutos y tasas municipales pesan sobre una facturación que retrocede.

Rodrigo Iriarte,Economía En la provincia de Buenos Aires, numerosas pequeñas y medianas industrias atraviesan un escenario en el que la facturación no alcanza para cubrir al mismo tiempo sueldos, impuestos y cuotas de créditos. Ante la caída del consumo, las firmas estiran los plazos con proveedores, fraccionan el pago del aguinaldo y revisan cada gasto con un objetivo central: no reducir personal. La prioridad declarada es mantener la planta ocupada aun cuando la caja ajuste.
El dato de fondo explica el movimiento: cuando una fábrica vende menos, sus ingresos caen, pero sus obligaciones fijas no esperan. Sueldos, impuestos, servicios y cuotas de crédito siguen llegando con independencia de lo que entre por ventas. Esa brecha entre facturación y compromisos mensuales es la que hoy presiona a buena parte de las pymes industriales del territorio bonaerense.
Sostener la plantilla antes que despedir
Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva, empresa fabricante de compuestos de caucho con 53 años de trayectoria, describió la dinámica con precisión. Cuando la rentabilidad empieza a mermar, las dificultades se acumulan mes a mes, y la primera reacción de las firmas de menor tamaño es buscar alternativas antes de recurrir a despidos.
“Cuando la rentabilidad empieza a mermar, las dificultades se acumulan mes a mes. Uno trata de sostener y de no echar.”Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva
Entre las medidas más habituales aparece extender los plazos para pagar a proveedores, postergar depósitos y, en particular, dividir el aguinaldo en cuotas. El medio aguinaldo, que es el sueldo adicional que los empleadores deben abonar dos veces al año, se fracciona para distribuir el desembolso cuando la caja ajusta, una herramienta que permite cumplir con la obligación legal sin desatender otros compromisos.
Jomsalva, según describió Malnati, tiene trabajadores con una antigüedad promedio cercana a los 15 años. Ese vínculo de largo plazo refuerza el compromiso mutuo entre la empresa y su plantel durante los períodos de menor actividad, y funciona como un ancla para negociar soluciones internas antes que cualquier desvinculación.
Presión tributaria y competencia importada
- El impuesto sobre los Ingresos Brutos puede representar hasta un 3% de la facturación.
- Las tasas municipales de seguridad e higiene llegan al 8% según el municipio.
- Ambos conceptos deben abonarse aun cuando las ventas retroceden.
- La competencia de productos importados, en especial de origen chino, presiona los precios de fábrica.
- El reclamo empresario apunta a controlar la subfacturación en frontera, es decir, declarar un valor menor al real de la mercadería para reducir el pago de tributos al importar.
La carga tributaria se vuelve especialmente visible en un cuadro recesivo. El costo argentino, integrado por impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales, pesa sobre una estructura de costos que no se flexibiliza cuando caen los volúmenes vendidos. Malnati fue directa al señalar que ese nivel impositivo, en conjunto, les saca totalmente del juego competitivo.
A la presión interna se suma la competencia de productos importados, en especial de origen chino, que ingresan al mercado a precios que las fábricas locales no siempre pueden igualar. Malnati aclaró que no todos los productos importados son de baja calidad y reconoció que hay variedad, con algunos muy buenos. Al mismo tiempo, reclamó controles sobre la subfacturación, práctica que distorsiona la competencia al declarar un valor inferior al real de la mercadería para reducir el pago de impuestos al importar.
Qué espera el mercado
El cuadro de fondo combina caída del consumo, presión tributaria acumulada y mayor oferta importada, una combinación que las pymes industriales absorben con esfuerzo financiero propio: reparto del aguinaldo, estiramiento de plazos con proveedores y ajuste de gastos variables. Los empresarios consultados remarcan que la prioridad es sostener el empleo, mientras esperan señales de reactivación de la demanda interna y reglas de juego más estables en materia fiscal y de comercio exterior para ordenar el flujo de caja que hoy queda en rojo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Récord de turistas internacionales en lo que va de 2026: el país recibe 3,4 millones de visitantes y se reconfigura el mapa de orígenes

Récord sin precedentes para Ethereum en el mercado de ETF

La UIF eleva los montos mínimos y reduce trabas para facilitar la circulación de dólares informales
