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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Un robot creado por un adolescente canadiense recogió más de la mitad del plástico en pruebas de pileta

Se llama Ecoferroquatics, ganó el Stockholm Junior Water Prize 2026 y usa inteligencia artificial más un líquido magnético para sacar residuos del agua. Todavía está lejos de poder usarse en ríos o lagos.

MV
Marcos VillafañeTecnología · · 2 min de lectura
Un robot creado por un adolescente canadiense recogió más de la mitad del plástico en pruebas de pileta

¿Puede un robot sacar la mitad de los plásticos que flotan en una pileta? Sí, al menos en condiciones controladas. Así lo demostró Ecoferroquatics, un prototipo canadiense que se llevó el Stockholm Junior Water Prize 2026, uno de los premios juveniles más importantes del mundo en temas de agua.

Su creador, Moroti Adegboyega, tiene 17 años y evaluó el aparato en nueve ensayos dentro de una piscina cargada con plásticos de distintos tamaños y formas. El resultado: retiró el 51,85 por ciento de los residuos, con un promedio de 1,73 piezas por minuto. Son números sólidos para un primer prototipo, aunque todavía lejos de un equipo listo para trabajar en un río o un lago.

Cómo decide y cómo agarra

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El sistema se divide en dos etapas bien marcadas. Primero aparece la inteligencia artificial, que reconoce el plástico y calcula dónde está. Esa información viaja hasta los microcontroladores, los circuitos que mandan al robot a moverse. Una vez que llega al objetivo, entra en acción el segundo truco: un líquido magnético que se adhiere al residuo y permite levantarlo.

  • Aceite vegetal: hace de base y facilita el contacto con el plástico.
  • Magnetita: le da al compuesto la capacidad de responder al imán.
  • Ácido oleico: mantiene las partículas separadas para que la mezcla funcione.

La comparación con un tamiz convencional dejó otra buena señal: en los ensayos con microplásticos, el robot se impuso al filtro básico. La razón es simple, como una red de pesca muy fina: las partículas pequeñas se cuelan entre las aberturas de la malla, pero el ferrofluido puede fijarse a ellas y removerlas.

Adegboyega arrancó el proyecto después de conocer un método que separaba residuos con una mezcla de agua y ferrofluido. Vio que era complicado llevarlo a un curso de agua real y decidió meterle movilidad. La idea es reducir la captura accidental de plantas y animales, un problema clásico de las redes y los sistemas de arrastre.

Por ahora, el prototipo funciona en pileta. Para pasar al río habrá que ajustar la navegación, la autonomía y la resistencia a corrientes y oleaje. La base tecnológica, igual, ya está probada. Si te sirve, probalo: en el sitio del Stockholm Junior Water Prize está el detalle técnico del proyecto.

MV
Marcos VillafañeTecnología

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