Un tartar que se apoya sobre tuétano: la apuesta de Barra Baja, el restaurante sevillano que lleva la carne cruda hasta el hueso
En la calle Javier Lasso de la Vega, Rafa Liñán presenta un steak tartar servido sobre tuétano atemperado, dentro de una carta que combina verduras, carnes y mariscos con protagonismo del carbón y de la materia prima andaluza.

La carta de Barra Baja, el restaurante que el cocinero Rafa Liñán conduce en el centro de Sevilla, admite una lectura doble según el lugar donde se elija sentarse. Sobre la calle Javier Lasso de la Vega, los comensales pueden ubicarse en una mesa o bien en una barra dispuesta frente a la cocina abierta, con el horno de carbón a la vista. La decisión no es trivial: desde la barra se acompaña con la mirada la preparación y la terminación de cada plato, mientras que en la mesa la comida llega ya emplatada. La propuesta integra esa elección como parte de la experiencia, en un local donde el fuego trabaja como hilo conductor de casi todas las elaboraciones.
¿Qué se come en Barra Baja?
La oferta se ordena por tipos de producto: ostras, verduras, pescados, carnes y dulces. Algunas preparaciones cambian según la disponibilidad estacional, mientras otras permanecen desde los primeros tiempos del restaurante. En esa línea estable aparece el steak tartar que distingue a la casa, elaborado con carne de vaca retinta del Bajo Guadalquivir, picada a cuchillo y condimentada. Lo que lo separa de otros tartares no es la carne en sí sino el soporte: se sirve en un hueso abierto que contiene tuétano, calentado previamente en el horno de carbón. El resultado es que la carne permanece cruda y fresca, mientras el tuétano llega atemperado y aporta grasa al conjunto. Liñán sugiere introducir el tenedor hasta la base para comer ambos componentes en un mismo bocado, de modo que el tratamiento térmico de una parte modifica la combinación sin cocinar la otra.
¿Qué otras elaboraciones pasan por el fuego?
- Ostras a las brasas con mantequilla de Jerez.
- Almejas salvajes con mantequilla de ajo y amontillado.
- Vieira curada con gazpachuelo cítrico.
- Berenjena frita con miso blanco y castañas de cajú.
¿Con qué se marida y cómo se cierra la comida?
La selección de bebidas pone el acento en los vinos andaluces y en pequeños proyectos, aunque también incorpora etiquetas de otros orígenes. Para el final, la carta propone limón helado acompañado de pistacho caramelizado y ganache de chocolate blanco, un postre que trabaja con frío y con textura para contrastar con el resto del recorrido. En conjunto, Barra Baja ofrece una carta breve, sostenida sobre producto andaluz y con el carbón como tecnología casi omnipresente, desde el tartar sobre tuétano hasta las ostras y las almejas a las brasas.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Un viaje al pasado: el pueblo más antiguo de Corrientes donde la tradición y la naturaleza se fusionan

Halloween Horror Nights llega a su edición 35 en Universal Orlando con diez casas de terror y un guiño a Ozzy Osbourne

Turismo en Santa Fe: febrero comenzó con el 90% de los hoteles ocupados
