Comodoro Rivadavia se prepara para una temporada inédita de ballenas sei en aguas del golfo San Jorge
Con más de medio centenar de vuelos semanales, oferta hotelera sostenida y un calendario de actividades que suma senderismo, buceo con lobos marinos y gastronomía regional, la ciudad chubutense apuesta a consolidar su perfil turístico de cara a 2027. La llegada formal del avistaje de cetáceos abre un capítulo que hasta ahora no tenía temporada propia.

La conectividad aérea vuelve a ser el dato de arranque para pensar Comodoro Rivadavia como destino: la terminal local opera más de cincuenta vuelos por semana que la conectan con Buenos Aires, Córdoba y otros puntos de la Patagonia, una frecuencia sostenida que la sostiene en el mapa de circuitos patagónicos y que permite combinar paseos urbanos con salidas hacia la costa atlántica y las mesetas del interior chubutense.
¿Qué se puede hacer en tierra antes de lanzarse al mar?
Para quienes prefieren caminar, el Pico Salamanca, de 576 metros de altura, ofrece un ascenso exigente que recompensa con vistas panorámicas del golfo San Jorge, del mar y de las formaciones del sector norte; la recorrida puede completarse con ciclismo, cabalgatas y propuestas de kitesurf y windsurf sobre la costa. A esa oferta se suma el Área Natural Protegida Rocas Coloradas, donde los tonos rojizos del terreno se encuentran con el mar en un paisaje que reúne formaciones geológicas, restos de bosques petrificados de millones de años y sectores con concentración de fauna, una de las puertas de entrada al entorno natural que rodea a la ciudad.
¿Por qué febrero de 2027 cambia la agenda del mar?
La novedad más relevante para el calendario que viene es el inicio formal de la temporada de avistaje de ballenas sei, una especie oceánica que en la zona se aproxima hasta unas dos millas de la costa y que hasta ahora no contaba con una ventana turística propia; la oferta marina se completa con salidas para hacer esnórquel y buceo con lobos marinos, actividades cuyos puntos de partida se ubican a una breve navegación de la costanera del centro, y con una nueva estación náutica que se suma a la infraestructura existente. Frente a un destino que suele asociarse con su perfil petrolero, la apuesta es mostrar que existe otra Comodoro, donde la estepa y el golfo San Jorge se cruzan con propuestas de turismo activo y observación de fauna.
¿Qué se lleva la mesa después de un día de recorrida?
La gastronomía regional completa la experiencia con cordero patagónico, guanaco y productos del mar entre los que se destacan los langostinos del golfo San Jorge y la centolla que aportan los pescadores artesanales; a esos clásicos se suman platos con algas locales y una movida de coctelería que crece en la ciudad, con iniciativas como Festín de Sabores como vidriera de esa producción. El recorrido urbano, en tanto, permite asomarse a otra dimensión del destino: la historia del petróleo que comenzó con el descubrimiento del Pozo N.° 2 a comienzos del siglo XX, motor de la llegada de empresas y de la formación de barrios vinculados con esa actividad, y que hoy se reconstruye en el museo del petróleo, en diálogo con la herencia inmigrante que dejó su marca en la ciudad.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Las Grutas se prepara para una nueva temporada de avistaje de fauna marina

Después de 6 años de obras, París celebra la reapertura de La Géode: un símbolo de arquitectura y cine avanzado

“Sports-tripping”, la tendencia en turismo que creció en 2024
