Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Era Hora Noticias

Era Hora Noticias

El dólar mayorista cerró debajo del techo de la banda y la distancia con el tope se ensancha a casi 28%

El tipo de cambio oficial sigue acumulando una suba de apenas 3,8% en el año frente a una inflación de 23,6%, lo que vuelve a mostrar un peso que se aprecia en términos reales. Para noviembre, el límite superior del corredor de flotación quedó recalibrado cerca de los 1.989 pesos, con un desfasaje de dos meses respecto del IPC de septiembre.

AL
Ana Laura QuinteroAmbiente y energía · · 4 min de lectura
El dólar mayorista cerró debajo del techo de la banda y la distancia con el tope se ensancha a casi 28%

El dólar mayorista cerró la rueda de ayer en 1.512,50 pesos, la cotización más baja desde mediados de septiembre, y la distancia respecto del techo de la banda cambiaria se estiró hasta cerca del 27,8%, el segundo registro más amplio desde que el esquema de flotación administrada entró en vigencia. Esa brecha se explica por una dinámica que se repite a lo largo del año: el tipo de cambio oficial acumula una suba de apenas 3,8% en lo que va de 2026, mientras que la inflación acumulada del período alcanza el 23,6%, lo que en la práctica significa que el peso volvió a apreciarse en términos reales frente al dólar.

El tope de la banda para noviembre quedó fijado en aproximadamente 1.989,12 pesos, una cifra que se obtiene al tomar como referencia la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre, que fue de 1,9%, y aplicarla con un desfasaje de dos meses. En concreto, el techo pasó de 1.950,97 pesos a fines de octubre a 1.989,12 pesos para el cierre de noviembre, lo que representa un ajuste de 38,15 pesos. Esta mecánica, que el mercado ya tiene internalizada, es la que mantiene al dólar mayorista orbitando muy por debajo del límite superior del corredor y la que, en simultáneo, alimenta la discusión sobre el atraso cambiario.

¿Qué dice el mercado sobre lo que puede pasar en los próximos meses?

El Relevamiento de Expectativas de Mercado que publica el Banco Central proyecta un panorama de depreciación gradual, pero sin saltos bruscos: para noviembre anticipa un tipo de cambio promedio cercano a los 1.585 pesos, unos 64 pesos por encima de los valores actuales, y para diciembre un cierre en torno a los 1.614 pesos, lo que equivaldría a una devaluación anual del 11,5%. El contraste es elocuente, porque partiendo de una suba acumulada del 3,8% hasta hoy, pasar al 11,5% a fin de año implica más que duplicar el ritmo de crawling en el tramo final, un esfuerzo que el mercado descree que pueda concretarse sin un cambio de política.

“Un salto hasta esa zona del techo es técnicamente posible porque el tipo de cambio tiene espacio de sobra hasta la banda superior y no sería nada dramático. La liquidación de divisas podría aumentar el próximo mes y mantendría al dólar relativamente estable.”Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras

La visión del analista coincide con el diagnóstico técnico: con el mayorista en 1.512,50 pesos y un techo en torno a los 1.989 pesos para noviembre, la banda superior está a más de 476 pesos de distancia, casi un 32% por encima de la cotización actual, un margen que en los papeles luce holgado pero que en los hechos no se ha utilizado para corregir el atraso acumulado. Reschini agregó que el mayor factor de riesgo puede venir desde el escenario global con un fortalecimiento del dólar, aunque aclaró que la apreciación del real brasileño funciona como amortiguador para el peso argentino, en un contexto regional donde varios países atraviesan dinámicas similares.

¿Qué implica este escenario para quien cobra en pesos o tiene ingresos atados al tipo de cambio?

  • Sueldos y contratos en dólares: quienes cobran en moneda dura mantienen intacto su poder de compra frente a un peso que se revalúa, pero quienes facturan al oficial pierden margen frente a la inflación, ya que la paridad sube 3,8% mientras los precios lo hacen a más del 23%.
  • Productos importados: la cotización relativamente contenida abarata importaciones y apuntala la estrategia de acumulación de reservas, pero diluye la competitividad de la industria que produce bienes sustitutivos y exporta al resto del Mercosur.
  • Ahorro en dólares: el que atesora billetes o tiene plazos fijos en moneda extranjera ve cómo el rendimiento implícito de seguir en pesos se reduce mes a mes, porque la devaluación efectiva sigue muy por debajo del IPC.
  • Trabajadores informales o de sectores no transables: la combinación de tipo de cambio planchado e inflación por encima del 20% anual profundiza la pérdida de ingresos reales, en un fenómeno que se repite desde hace más de una década y que esta dinámica vuelve a poner en primer plano.

La pregunta de fondo es si la banda cambiaria tal como está calibrada tiene margen para sostenerse sin una corrección más decidida del techo o sin una intervención más activa del Banco Central para anclar las expectativas. Por ahora, el crawling implícito en el Relevamiento de Expectativas de Mercado sugiere un salto devaluatorio en el tramo noviembre-diciembre que el mercado descree posible sin un cambio de política: en concreto, pasar del 3,8% acumulado al 11,5% a fin de año exige casi triplicar el ritmo de depreciación de los primeros diez meses del año. Queda por ver si el equipo económico opta por dejar que el mercado se acerque gradualmente al tope de la banda, si mantiene la actual estrategia de desinflación con tipo de cambio cuasi fijo, o si finalmente termina convalidando una devaluación más pronunciada antes de que termine 2026 para descomprimir la presión cambiaria acumulada.

AL
Ana Laura QuinteroAmbiente y energía

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo