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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Kraven el cazador encontró en Netflix España el público que la salas no le dieron

Protagonizada por Aaron Taylor-Johnson, la aventura de acción que cerró el universo de villanos de Spider-Man que Sony había armado en torno a la saga del arácnido se subió al primer puesto del ranking en la plataforma de streaming, después de una carrera comercial en cines que terminó muy lejos de su presupuesto.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Kraven el cazador encontró en Netflix España el público que la salas no le dieron

«No todos los monstruos nacen, algunos se hacen». Esa línea, una de las que define el pulso de Kraven the Hunter, parece escrita a medida del camino que viene recorriendo la película desde su estreno en cines hasta su desembarco en el streaming, porque en cada escala fue mutando de forma inesperada y hasta contradictoria. Hoy, después de un paso por la pantalla grande que dejó más sombras que luces, la aventura protagonizada por Aaron Taylor-Johnson acaba de treparse al primer puesto del ranking de Netflix en España, un lugar que las cifras de recaudación mundial no le habían permitido ni siquiera soñar, y que reabre la conversación sobre un personaje que durante décadas fue sinónimo de villano secundario de Spider-Man y que, durante un rato breve, tuvo su propia saga.

Un cierre de saga con cifras que pesan

Para entender la dimensión de este segundo aire hay que mirar hacia atrás, al momento en que Sony decidió construir un universo cinematográfico alrededor de los villanos del hombre araña, una apuesta que se pensó como contrapeso editorial al universo Marvel de Disney y que tuvo en Venom a su caballito de batalla inicial, para después extenderse con Morbius, Madame Web y, finalmente, con esta Kraven the Hunter, que terminó siendo la pieza de cierre de aquella serie de aventuras, una decisión que llegó acompañada de un diagnóstico que ya era preocupante incluso antes del debut en cines, porque la película había costado 110 millones de dólares y, al cierre de su recorrido por salas, sólo había podido reunir 62 millones de dólares en la taquilla mundial, lo que la dejó como la entrega menos taquillera de toda la línea y como un final bastante menos heroico de lo que imaginaban sus productores, que confiaban en que el personaje, un cazador con instintos animales y un vínculo profundo con la naturaleza, iba a tener mejor recepción entre el público masivo que busca acción con mayúsculas.

Ese contraste es, en parte, el que vuelve tan llamativo el primer puesto en Netflix España, porque pone en diálogo dos lecturas de un mismo filme, la del público que paga entrada y la del público que ya paga un abono mensual y que, con un par de clics, se topa con una propuesta de acción y fantasía que ofrece a Taylor-Johnson en modo bestial, con garras, colmillos y un cuerpo modificado por un suero experimental, en una historia de origen que sigue los pasos de un aristócrata ruso criado en África, hijo de un padre déspota que termina siendo más monstruo que cualquiera de sus presas.

  • Aaron Taylor-Johnson se pone en la piel de Sergei Kravinoff, un cazador que combina artes marciales, destreza física y un suero que le otorga sentidos y reflejos sobrehumanos.
  • La dirección quedó en manos de J.C. Chandor, responsable de dramas intimistas como Margin Call y A Most Violent Year, que aquí se animó a un registro de aventura más frontal.
  • El reparto se completa con Russell Crowe como el patriarca Nikolai Kravinoff, Ariana DeBose como Calypso y Fred Hechinger como el villano El Camaleón, con capacidad para adoptar la apariencia de cualquier persona.
  • La producción cierra la línea de películas que Sony venía construyendo en torno a los villanos de Spider-Man, un camino que incluyó Venom, Morbius y Madame Web y que, al menos por ahora, parece haber llegado a su fin.

La vida después de la sala

Yo creo que este tipo de noticias hay que leerlas con cuidado, porque un primer puesto en una plataforma de streaming no es un veredicto artístico ni mucho menos, pero sí es un termómetro útil de algo que en la industria se llama «segunda ventana», esa etapa en la que una película ya no compite por la atención efímera del fin de semana de estreno sino que se mide por la curiosidad del que la encuentra, sin pagar extra, mientras busca qué ver, y ahí Kraven the Hunter se beneficia de su perfil de blockbuster modesto, con escenas de acción claras, un protagonista carismático y un universo que al menos reconoce el fan de los cómics, lo que la vuelve una candidata razonable para una noche de sábado en la que no hay ganas de discutir demasiado qué se mira.

Si te interesa el cine de superhéroes con tono de aventura clásica, si te gustó la idea de Taylor-Johnson después de su paso por Kick-Ass o si simplemente querés ver cómo cierra Sony un experimento que duró varios años y varias decepciones, te diría que aproveches este primer puesto en Netflix España para darle una oportunidad, porque lo más probable es que la encuentres en lo más alto del catálogo durante varios días más, y porque, en el fondo, la película que no pudo con la taquilla muchas veces se reencuentra con un público distinto cuando cambia de pantalla, algo que, como espectadora, siempre me pareció de lo más justo.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos

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