Lali Espósito sopló 35 velas en Río de Janeiro, con el cine como nueva excusa para cruzar el Atlántico
La cantante y actriz argentina pasó su cumpleaños en Brasil, donde acompaña a Benjamín Naishtat en el estreno de "Glaxo" en el Festival de Río. Entre la promoción del film y el eco viral del saludo de unos bailarines africanos, la artista volvió a mostrar que este 2025 la encuentra en un pico de exposición pocas veces visto.

"Es mi cumple en un ratito, 35. Qué cosa, eh. Estoy re feliz y agradecida a la vida. Gracias a ustedes por su cariño siempre", escribió Lali Espósito desde su habitación de hotel en Río de Janeiro, en la antesala de una jornada que, como casi todas las de este año, iba a mezclar trabajo y festejo a partes iguales. Yo, que la vengo siguiendo desde sus primeros pasos en televisión abierta, no dejo de asombrarme con esta capacidad que tiene de transformar cada fecha personal en una postal colectiva: su cumpleaños dejó de ser un evento íntimo para convertirse en un capítulo más de la conversación pública que Lali sostiene con su público desde hace más de dos décadas.
Una película, un director y un personaje en la Orla de Ipanema
El motivo del viaje es, justamente, el motivo más cinematográfico de su carrera reciente. Lali llegó a Brasil para acompañar al director Benjamín Naishtat en la presentación de "Glaxo", la película en la que interpreta a "La Negra" Miranda, rodeada de un elenco que se completa con Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi y Esteban Lamothe. La producción ya había tenido su paso por el Festival de San Sebastián antes de desembarcar en Río, y la apuesta es ambiciosa: se nota que la artista eligió un proyecto de autor, con un realizador asociado al cine argentino más premiado de los últimos años, en lugar de cualquier título de género liviano. La decisión habla de una búsqueda que Lali vieneratificando en cada entrevista que concede y que tiene que ver con correrse del centro cómodo del pop para probar registros nuevos.
Me parece importante detenerse en esto, porque no es un dato menor: a los 35, después de tres River Plate agotados de forma consecutiva, Lali elige mostrarse como actriz en un festival internacional. Es un movimiento que ensancha su perfil artístico y que, además, deja a su público argentino frente a una versión menos obvia de ella, más cercana al tono áspero que Naishtat suele imprimirles a sus personajes. Habrá que esperar a ver cómo se completa esa imagen cuando la película recale en Buenos Aires.
El saludo que cruzó el Atlántico desde un smartphone
Fuera de la pantalla grande, el cumpleaños sumó una escena que se volvió viral y que vale la pena reconstruir. Un grupo de bailarines africanos, vestidos con trajes tradicionales, sostuvo una foto impresa de Lali y un cartel con la leyenda "Feliz cumpleaños Lali Espósito, we love you so much", mientras entonaban fragmentos de "Mejor que vos" con un acento que desconcertó a más de un seguidor por lo inesperado. Detrás del gesto hay un servicio comercial que ofrece saludos personalizados con bailarines de origen africano, con entregas que van de 24 a 48 horas y un costo cercano a los 50 dólares. La artista, fiel a su estilo, le puso "me gusta" a la publicación y le dio aire sin darle más vueltas, en una decisión que confirma su olfato para capitalizar los gestos espontáneos que le llegan desde las redes.
De River Plate a Río, una racha que no se detiene
Para dimensionar estos 35, alcanza con repasar el calendario inmediato. El 26 de septiembre pasado, Lali cerró su gira "No vayas a atender cuando el demonio llama" con su tercera función en el estadio de River Plate, una marca que la ubica en un podio muy reducido dentro del pop argentino. A lo largo del tour, la cantante pasó por ocho estadios de fútbol y vendió más de 500.000 entradas, números que hasta hace diez años hubieran parecido una fantasía para cualquier artista mujer surgida de un canal de televisión. Yo creo que esa combinación explica por qué la industria la mira con respeto creciente: no se trata sólo de volumen de público, sino de la manera en que construyó un vínculo con sus fans que se traduce en salas agotadas gira tras gira y en gestos virales que incluso cruzan continentes.
La agenda que sigue, la película que viene
Más allá del festejo, lo concreto es que "Glaxo" ahora pelea por sumar premios y reconocimiento en Río, y que Lali queda ligada a una carrera cinematográfica que, hasta acá, había sido más prolífica en cantidad de títulos que en densidad de personajes. Si el trabajo con Naishtat le suma la cuota de prestigio que intuyo, los próximos meses la encontrarán con dos coronas difíciles de sostener al mismo tiempo: la del fenómeno pop masivo y la de actriz de festival. A mí, que llevo décadas de profesión cubriendo estas intersecciones, me intriga el cruce y, francamente, me genera una esperanza tibia: pocas artistas locales llegan a los 35 con un piso creativo tan firme y, al mismo tiempo, con tanto por explorar.
Mi recomendación
Si todavía no vieron "Glaxo" en el circuito de festivales, les sugiero estar atentos al estreno argentino: por la dirección de Naishtat, por el elenco que la acompaña y, sobre todo, porque ver a Lali Espósito en este registro es una oportunidad para entender de qué está hecha cuando se saca de encima la coreografía. Yo, mientras tanto, voy a estar mirando de cerca qué pasa estos días en Río y cómo sigue el viaje de regreso a Buenos Aires, porque algo me dice que, con esta artista, las próximas páginas del libro todavía no se escribieron.
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