Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Era Hora Noticias

Era Hora Noticias

Matchbox: la fórmula de Mattel que conquistó las pantallas sin pedirle permiso a la crítica

John Cena y Jessica Biel encabezan un thriller de espías que se subió al podio de lo más visto en 103 países, mientras los sitios especializados lo destrozan con un 24 por ciento de aprobación. Un fenómeno que vuelve a poner sobre la mesa la pregunta de siempre: ¿vemos lo que nos gusta o lo que nos empujan a ver?

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Matchbox: la fórmula de Mattel que conquistó las pantallas sin pedirle permiso a la crítica

Yo confieso que cuando vi a Matchbox treparse al primer puesto del ranking global de streaming en más de cien países al mismo tiempo, lo primero que sentí fue esa vieja mezcla de curiosidad y desconfianza que me producen los números demasiado redondos, esos que parecen más una decisión de marketing que un veredicto espontáneo del público, y entonces me senté a ver de qué se trataba esta nueva película de acción con John Cena, dirigida por Sam Hargrave y producida por Apple, que adapta al formato de largo metraje la histórica línea de juguetes creada en el Reino Unido y comprada por Mattel en 1997, un dato que a mí, como lectora de cuarenta y tantos, me despierta una sonrisa porque todavía me acuerdo de los cochecitos que coleccionaba mi hermano mayor en los años ochenta.

Una conspiración nuclear con amigos de la infancia

La premisa es de manual del género: Sean Walker es un agente de la CIA especializado en operaciones de alto riesgo que acaba de recuperar una ojiva nuclear y decide tomarse unos días para reencontrarse con sus amigos de la infancia, un reencuentro que se transforma en pesadilla cuando una organización criminal secuestra a todo el grupo convencida de que Walker se quedó con la bomba por su cuenta, y a partir de ahí la película se dispara en una cadena de persecuciones, tiroteos y revelaciones que en mi caso me dejaron la sensación de haber visto un capítulo largo y bien filmado de una serie de streaming, más que una experiencia de cine en sentido estricto, aunque hay que reconocerle a Hargrave una fluidez notable en las secuencias de acción, que es justamente donde se nota la mano del coordinador de dobles de riesgo que fue durante años antes de dar el salto a la dirección con Tyler Rake.

Y acá viene uno de los datos que más me llamaron la atención: esta es la primera película que Hargrave dirige por fuera del universo de Tyler Rake, la saga que protagoniza Chris Hemsworth y que le dio fama mundial, así que Matchbox funciona en cierto modo como su examen de madurez fuera de la zona de confort, un examen en el que eligió poner a John Cena como cabeza de cartel, un actor que ya viene acumulando pergaminos en el género con títulos como Hidden Strike, Jefes de Estado y varias entregas de la franquicia Rápido y Furioso, sin contar su muy recordada serie El Pacificador, y que en esta oportunidad comparte pantalla con Jessica Biel, a quien los lectores de mi generación seguimos asociando con aquella serie que la lanzó a la fama y que nunca dejamos de ver cada vez que la repiten por cable.

“Un número uno global con apenas un 24 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes y un 5,7 sobre 10 en IMDb, los dos termómetros que más miramos los periodistas especializados a la hora de medir la temperatura de un estreno.”Julia Kaplan

El contraste que define a la era del streaming

Porque ese es el verdadero tema de fondo, y el que a mí más me interesa como cronista de estos tiempos: cómo puede ser que una película sea número uno en 103 países en simultáneo y al mismo tiempo los críticos especializados la vapuleen con uno de los puntajes más bajos del año, una paradoja que en la era del cable y los videoclubs era imposible, porque la masividad y la calidad solían ir de la mano, o al menos caminaban cerca, mientras que hoy el algoritmo de cada plataforma empuja títulos con una eficacia que no distingue entre lo bueno y lo simplemente funcional, y Matchbox es el ejemplo perfecto de ese producto diseñado para ser consumido en una sentada, sin demasiado esfuerzo intelectual, y que cumple con creces su objetivo de entretener sin pedirle permiso a nadie.

Mi recomendación, como siempre, es bien simple y bien honesta: si son de los que eligen qué ver guiados por el ranking de lo más visto, Matchbox les va a dar exactamente lo que esperan, de acción sin demasiados sobresaltos intelectuales, con un John Cena que se luce en las escenas de combate y una Jessica Biel que aporta la cuota de misterio que la historia necesita para sostenerse, y si por el contrario son de los que se guían por la crítica, probablemente prefieran pasar de largo y esperar la próxima entrega de Hargrave con Hemsworth, que es donde este director se maneja con mayor soltura, aunque yo, que soy de las que disfruta las palomitas y el sillón sin culpa, les digo que le den una oportunidad un domingo a la tarde, porque a veces los números más grandes no mienten, simplemente nos cuentan una historia distinta a la que cuentan los puntitos de las páginas especializadas.

JK
Julia KaplanCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo